7 meses
750
8 módulos
Online
880 €
El Diplomado en Renovación y Transición Energética de Flotas enseña a elegir el vehículo adecuado para cada servicio cuando llega el momento de sustituir camiones o furgonetas diésel. No existe una única tecnología que sirva para todo, y lo que funciona en el reparto urbano puede fracasar en la larga distancia, por eso la decisión empieza siempre por analizar el perfil de uso de cada ruta.
El programa ayuda a responder tres preguntas antes de comprar: cuánto cuesta de verdad cada opción, dónde y cómo se va a recargar o repostar y qué ayudas se pueden pedir. Con esa base se estudian a fondo las tres alternativas al diésel, que son el eléctrico de batería, el gas natural comprimido y licuado y el hidrógeno con pila de combustible. Al final, el alumno elabora un plan de renovación para una flota concreta, una preparación muy útil para trabajar como técnico de transición energética o responsable de compras de flota.
• Ayudar a elegir la tecnología adecuada para cada tipo de servicio.
• Comparar opciones con un mismo criterio de coste total.
• Explicar las ventajas y los límites de cada alternativa al diésel.
• Preparar la base logística para recargar o repostar nuevas energías.
• Facilitar el acceso a las ayudas para renovar vehículos.
• Analizar las rutas de la flota para elegir la motorización.
• Calcular el coste total de cada vehículo durante su vida útil.
• Buscar y preparar solicitudes de ayudas públicas.
• Estimar las necesidades de recarga y repostaje de la base.
• Proponer un plan de renovación por fases para la flota.
¿Tienes dudas sobre el programa, la matrícula o la titulación? Escríbenos y nuestro equipo te asesorará sin ningún compromiso.
+34 960 730 479
info@isslogg.com
Lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 (CET)
Un recorrido sencillo y flexible, desde la matrícula hasta tu titulación.
Reconocer qué motorización encaja con cada perfil de ruta y de carga.
Comparar el TCO de vehículos diésel, eléctricos, de gas e hidrógeno.
Localizar y tramitar ayudas públicas para la compra de vehículos limpios.
Estimar la potencia de recarga y el repostaje que necesita una base.
Valorar autonomía, recarga y madurez de cada tecnología alternativa.
Metodología práctica y flexible, con el acompañamiento de expertos en cada paso.
Casos reales y herramientas aplicables desde el primer día.
Acredita tus competencias con un título propio de ISSLOGG.
Estudia a tu ritmo, sin horarios y desde cualquier dispositivo.
Tutores especialistas que resuelven todas tus dudas.
Este programa está diseñado para perfiles que quieren crecer en el sector logístico.
Responsables de flota que estudian sus primeros vehículos eléctricos o de gas para el reparto.
Recién titulados en ingeniería o ciencias ambientales que buscan una salida en movilidad sostenible.
Jefes de compras y de operaciones que deben comparar ofertas de vehículos de nuevas energías.
Técnicos de mantenimiento o del sector eléctrico que quieren especializarse en flotas de bajas emisiones.
Un recorrido sencillo y flexible, desde la matrícula hasta tu titulación.
Te inscribes en minutos y accedes de inmediato a tu formación.
Estudias a tu ritmo desde el campus virtual, sin horarios fijos.
Cuentas con el acompañamiento de tutores que resuelven tus dudas.
Al terminar obtienes tu titulación propia de ISSLOGG.
Nuestro equipo está listo para resolver todas tus dudas sobre el programa, la matrícula o la titulación.
ContáctanosLas LFP aguantan más ciclos de carga, son más seguras ante el calor y suelen ser más baratas, aunque almacenan menos energía por kilo. Las NMC ofrecen más autonomía con el mismo peso. La elección depende de los kilómetros diarios y de la carga útil que necesite el vehículo.
Primero, la potencia disponible y si hace falta ampliar la acometida eléctrica, algo que puede llevar meses. Después, el número de vehículos, sus horarios de vuelta y el tiempo que pasan parados. Con esos datos se decide cuántos cargadores hacen falta y de qué potencia.
Se usa sobre todo en reparto urbano y regional, porque su autonomía es más limitada. Para larga distancia se suele elegir el GNL, que almacena más energía en el mismo espacio y permite recorrer muchos más kilómetros entre repostajes.
Es un gas renovable que se obtiene de residuos agrícolas, ganaderos o urbanos y que puede usarse en los mismos vehículos de gas natural sin cambios. Permite reducir mucho las emisiones de la flota sin cambiar de tecnología.
Hoy hay pocos modelos en el mercado y la red de hidrogeneras es todavía muy reducida, por lo que se usan sobre todo en proyectos piloto. El diplomado explica en qué casos puede tener sentido probarlos y qué evolución se espera en los próximos años.