7 meses
750
8 módulos
Online
850 €
El Diplomado en Transporte Marítimo Refrigerado prepara para gestionar envíos reefer con seguridad técnica, desde la reserva del contenedor hasta su llegada a destino. Cada vez más alimentos frescos y productos sensibles cruzan océanos en contenedores refrigerados, y en cada uno la estabilidad de la temperatura decide si la mercancía llega en buen estado o se pierde.
El temario sigue el recorrido real de un contenedor refrigerado. Comienza con las bases del sector y los eslabones de la cadena de frío marítima. Después explica cómo funciona la unidad frigorífica, cómo se fijan la temperatura, la humedad y la atmósfera, y cómo se hacen el pre-cooling, la conexión y la estiba. Luego se estudian las exigencias de la fruta, la carne y los productos farmacéuticos, y el seguimiento remoto con sensores IoT. Con este recorrido se forman perfiles de operaciones reefer listos para trabajar en navieras, transitarias y empresas exportadoras.
• Ofrecer una formación técnica sobre el transporte reefer.
• Explicar cada eslabón de la cadena de frío marítima.
• Enseñar el manejo de los contenedores refrigerados.
• Adaptar las condiciones de transporte a cada mercancía.
• Introducir el seguimiento remoto de la carga refrigerada.
• Reservar un contenedor reefer con todos los datos correctos.
• Comprobar el equipo antes de cargarlo con la mercancía.
• Configurar la temperatura, la humedad y la ventilación.
• Estibar la carga para asegurar una buena circulación de aire.
• Seguir el envío con sensores y responder a las alarmas.
¿Tienes dudas sobre el programa, la matrícula o la titulación? Escríbenos y nuestro equipo te asesorará sin ningún compromiso.
+34 960 730 479
info@isslogg.com
Lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 (CET)
Un recorrido sencillo y flexible, desde la matrícula hasta tu titulación.
Conocer el funcionamiento del transporte reefer y sus agentes principales.
Identificar los puntos críticos de la cadena de frío en el transporte por mar.
Manejar el equipo reefer y configurar sus parámetros de frío.
Aplicar el pre-cooling, la conexión y la estiba de forma correcta.
Usar la monitorización IoT para controlar la carga durante el viaje.
Metodología práctica y flexible, con el acompañamiento de expertos en cada paso.
Casos reales y herramientas aplicables desde el primer día.
Acredita tus competencias con un título propio de ISSLOGG.
Estudia a tu ritmo, sin horarios y desde cualquier dispositivo.
Tutores especialistas que resuelven todas tus dudas.
Este programa está diseñado para perfiles que quieren crecer en el sector logístico.
Técnicos de operaciones de transitarias que reservan y siguen envíos reefer en su trabajo diario.
Recién titulados en logística o comercio exterior que quieren especializarse en la carga refrigerada.
Jefes de almacén y de expediciones que preparan contenedores refrigerados para la exportación por mar.
Profesionales del sector hortofrutícola o cárnico que se reorientan hacia el transporte refrigerado.
Un recorrido sencillo y flexible, desde la matrícula hasta tu titulación.
Te inscribes en minutos y accedes de inmediato a tu formación.
Estudias a tu ritmo desde el campus virtual, sin horarios fijos.
Cuentas con el acompañamiento de tutores que resuelven tus dudas.
Al terminar obtienes tu titulación propia de ISSLOGG.
Nuestro equipo está listo para resolver todas tus dudas sobre el programa, la matrícula o la titulación.
ContáctanosHay que indicar la temperatura de transporte, el tipo de producto, la ventilación y, si hace falta, la humedad o la atmósfera controlada. Un error en estos datos hace que el equipo se configure mal desde el origen, y es una de las causas más comunes de daños en la carga.
La carga refrigerada, como la fruta, viaja por encima de cero grados y se controla por el aire que entra a la carga. La congelada viaja a temperaturas muy bajas y se controla por el aire de retorno. Por eso cada una necesita una configuración y una estiba diferentes.
La PTI, o Pre-Trip Inspection, es la revisión técnica que se hace al equipo antes de entregarlo para la carga. Comprueba que la unidad frigorífica, los sensores y las alarmas funcionan bien, y que el contenedor está limpio y en condiciones de mantener la temperatura.
Porque el frío llega a la carga a través del aire que circula por el suelo del contenedor. Si los palés tapan los conductos o se supera la línea máxima de carga, el aire no circula bien y aparecen zonas calientes que estropean la mercancía.
Lo ideal es que esté sin conexión el menor tiempo posible, sobre todo con cargas sensibles. Depende del producto y del aislamiento del equipo, pero cada desconexión eleva la temperatura. Por eso se usan generadores en carretera y se controlan los tiempos en terminal.